Representantes de diversos sectores vinculados con la industria del motor de combustión interna, mostrarán su potencial en la Feria Internacional de Máquinas, Repuestos, Competición e Insumos para la Reconstrucción del Motor –FIRA 2009-, entre el jueves 12 y sábado 14 de noviembre en el Predio Costa Salguero de la ciudad de Buenos Aires.
Como en cada año impar desde 1997, en el cierre de este 2009 se realizará una nueva edición de FIRA, la muestra más importante de Sudamérica en el rubro reparación y reconstrucción de motores.
Empresas autopartistas, distribuidores, industriales, economistas y demás profesionales del sector, de Argentina y de países limítrofes, expondrán sus productos, ideas y conocimientos durante tres días ante miles de visitantes.
La inauguración oficial de esta séptima edición, que contará con la presencia de autoridades nacionales, se desarrollará el día jueves a partir de las 19 y estará encabezada por el empresario rafaelino José Luis Basso, en su carácter de titular de AFYDREM, junto a los presidentes de FACRA, Benjamín Bornancini, y de FIRA, Alberto Rinaldini.
Cabe recordar que la exposición, que dio sus primeros pasos en Córdoba entre 1997 y 2001, trasladándose en 2003 a Buenos Aires, es organizada por la Asociación Fabricantes de Repuestos Motor de la República Argentina –AFYDREM- y por la Federación Argentina de Cámara de Rectificadores –FACRA-.
Más de un centenar de expositores
FIRA 2009 reunirá a más de 120 expositores que presentarán las últimas tecnologías disponibles en maquinarias, elementos de medición, autopartes, insumos para competición y todo aquello involucrado en la reconstrucción de motores. El día 13 de noviembre Mercedes Benz Argentina hará una presentación de su línea de motores, técnicas y novedades para su reparación y entrega de manuales y datos técnicos, en una presentación inédita para nuestro país. Asimismo, se realizarán charlas técnicas de presentación de nuevos productos en los auditorios habilitados, además de un foro de debate con la participación de destacados representantes del sector de reparación de la Argentina y del exterior, donde se analizarán las tendencias y problemáticas.
La dialéctica puesta aquí: “valor de uso-valor de cambio”, pone el énfasis en este juego de opuestos en que nos vemos enfrentados o se ve enfrentada físicamente la ciudad, como construcción colectiva y las fuerzas en pugna: “racionalidad de mercado” y “racionalidades críticas ”, y en consonancia con ellas cómo se desarrollan los procesos de gestión de nuestras ciudades en casos tan emblemáticos como definir destinos de equipamientos colectivos de carácter público.
Tenemos en nuestra memoria reciente procesos de gestión de hechos urbano-arquitectónicos locales y a nivel país para graficar esta complejidad resolutiva en donde se entretejen por lo general dos lógicas de poder, ambas “hegemónicas”, la hegemonía del poder político de turno y la “hegemonía económica”. Muchas de las veces este conflicto de intereses sobre las ciudades; con suertes diferentes, se hace explicito en hechos físicos, no siempre, sin un costo para lo público en el sentido amplio del término, es decir, un privilegio del oportunismo del interés de lo privado en detrimento de lo público.
El tema central no es cuestionar acciones de gobierno en la gestión de lo público en particular, sino generar un espacio de reflexión, como el ámbito participativo de una ONG, como la “Fundación Territorio”, cuyo objetivo principal es abordar, desarrollar y fortalecer nuevas tecnologías de gestión, participación y democracia. En este caso particular en relación a los equipamientos públicos en la ciudad, de manera que permita un acercamiento del ciudadano común a temas no muy próximos y entendibles como son los aspectos públicos y saber cómo operan diferentes lógicas en nuestras propias ciudades.
Para entender que el proceso no es de ahora, sino que arranca en el último cuarto del siglo XX, más precisamente en la década del ochenta, las denominadas “ciudades globales” -Londres, Nueva York- ya se enfrentaban a retos del capitalismo avanzado, bajo su “racionalidad global – de mercado”. En los noventa, Buenos Aires, como muchas otras ciudades del globo asistían con las reformas neoliberales a desarrollos bajo este tipo de prefiguraciones. Más tarde ciudades del interior del país, como Rosario, Córdoba y Santa Fe, aunque en menor medida, y ahora también Rafaela, se ven relacionadas a procesos de re-territorialización del capital, en sus nuevas lógicas de operación.
Las propias asimetrías del capitalismo avanzado, en sus formas adoptadas en el cono sur del desarrollo y las mega tendencias: economía informacional / global, procesos de Integración económica, desregulación de los mercados, reformas del estado, procesos de privatizaciones y concesiones de servicios públicos, reestructuración organizacional (descentralización-centralización), pusieron y ponen a los territorios en procesos de transformaciones organizativas.
Los efectos negativos más notables para nuestra región son: la desactivación del ferrocarril, los procesos de migración interna, el crecimiento de las grandes ciudades, la desaparición de pueblos, así como la potenciación de aquéllas, que, como Rafaela, por ciertas bases consolidadas en la producción de bienes y servicios, son vistas como atractor de oportunidades.
Cuando nos referimos a proyectos urbano-arquitectónicos de carácter publico en particular, la base de la proyectualidad, es social. Por ello la responsabilidad de una institución que aborda problemas sociales está en brindarle a la sociedad civil no solo respuestas técnicas sino los argumentos para la toma de decisiones que poseen implicaciones políticas y económicas que afectan a la ciudad y que, en definitiva, terminan afectando a todos los ciudadanos.
Sabemos que la “racionalidad de mercado”, imperante se monta sobre al base de la “muerte del proyecto”, es decir de todo plan que prefigure una totalidad racional y socialmente direccionada. Sobre esta base la ausencia de proyectos, de planes y acciones a largo plazo, erosionan todo intento de estrategia que privilegie la participación de la sociedad civil a través de sus instituciones y actores.
Entonces esta dicotomía “hegemonismo político-económico” versus “participación y diseño por la comunidad” quedan expuestos como dos grandes alternativas de acción frente a las demandas de toma decisión política sobre importantes hechos urbano-arquitectónicos así como “paisajes y espacios públicos” que la ciudad deberá definir o que la misma debió definir desde un tiempo a esta parte y no lo está haciendo, o en el mejor de los casos no tiene canales de acción concretos de participación para hacerlo.
La actual Terminal de Ómnibus, ubicada en pleno centro de la ciudad, propone un nuevo desafío de gestión y de construcción de lo público. Un desafío como sociedad civil y políticamente activa. Qué haremos? Qué participación lograremos tener esta vez?
¿Negociaremos a este espacio público como un “valor de cambio”, o por el contrario lo pondremos en valor como un verdadero “valor de uso”?
La ciudad tiene aquí una posibilidad concreta de apropiación, es decir ganar para sí, “para todos”, para su propio desarrollo socio-cultural-tecnológico con miras a los nuevos retos del devenir del siglo XXI.
Por ello en la medida en reflexionemos a partir de alternativas de pensamiento y acción, podremos menguar los efectos no deseados y defender y promover los valores, los espacios públicos, para el desarrollo de la sociedad en su conjunto.
El tiempo y sucesivos espacios de reflexión sobre la acción nos dirán si la sociedad rafaelina y la política local son capaces de hacerlo realidad.
Arq. Hernán OLIVA (UNL)
· Miembro Fundación Territorio – Rafaela
· Titular de ORA- Oficina de Arquitectura
· 2001_ Posgrado en Formulación y Evaluación de Proyectos de Inversión Inmobiliaria” FADU –UNL.
· 2003 _ Posgrado en Paisaje y Espacio Público FADU – UNL.
· Actual _ Lic. en Tecnología Educativa (UTN- FRSF).