
El denominado caso Colombi ofrece una muestra descarnada del derrotero que tendrá de aquí en más la cuarta gestión de Oscar Trinchieri al frente del gobierno municipal. La honestidad brutal del gobernador electo de Corrientes, quien reconoció que debió apoyar la candidatura de Néstor o Cristina Kirchner a cambios de fondos públicos, despeja cualquier duda sobre el futuro político del mandatario sunchalense, quien se sumó tempranamente al éxodo dirigencial que terminó de vaciar al kirchnerismo santafesino, luego de su irracional enfrentamiento con el campo.
Cuando Trinchieri decidió seguir al senador Carlos Reutemann seguramente pensó en las consecuencias que su determinación tendría para los dos últimos años de su gestión y sobre todo para la ciudad. A diferencia del defenestrado Colombi, nuestro intendente optó una vez más por sus intereses particulares en lugar de los intereses generales de la comunidad. Incluso sin perseguir intenciones reeleccionistas inequívocas, al líder vecinalistas le preocupó más su carrera política que por ejemplo, las grandes obras de infraestructura que necesita Sunchales para revertir la tendencia regresiva en la que se halla desde hace ya varios años.
La apuesta es tan clara como previsible: esperar un posible triunfo reutemista a nivel provincial o nacional para “reinsertarse” mediante un cargo electivo o directamente en la estructura burocrática. Incluso hay quienes aseguran que nuestro intendente aspiraría a un puesto en la judicatura como una suerte de retiro de la actividad política propiamente dicha.
La principal incógnita es la suerte que correrá la tan promocionada como inconclusa obra de pavimentación de calles financiada con fondos nacionales cuando Trinchieri se encolumnaba detrás del kirchnerismo. Su deserción junto al reutemismo se tradujo en una prácticamente inmediata paralización de los trabajos desarrollados en calle Láinez, confirmando los pronósticos de la oposición.
Sin embargo, la incoherencia del mandatario municipal quien primero apoyó al kirchnerismo y después renegó de él, también podría dejar fuera a nuestra ciudad de planes habitacionales que hoy resultan imprescindibles ya que hay muchas familias que esperan desde hace años una respuesta.
Al igual que Colombi Trinchieri sabía de antemano cuáles son las reglas de juego que impone el kirchnerismo. A diferencia del radical correntino, prefirió privilegiar sus apetencias personales sobre la gobernabilidad y el futuro de la ciudad. Más allá de sus mezquinas especulaciones, queda claro que sin apoyo nacional ni provincial, la gestión vecinalista y la ciudad se encuentran a la deriva.
El industrial rafaelino se puso a disposición de la funcionaria nacional para la búsqueda de soluciones que permitan a las casi 1.300 pymes que forman parte de la cadena autopartista puedan recuperar y mantener el nivel de actividad.
Durante la apertura de la séptima edición de la Feria Internacional de Máquinas, Repuestos, Competición e Insumos para la Reconstrucción del Motor (FIRA 2009), desarrollada la pasada semana en Buenos Aires, el autopartista rafaelino solicitó a la ministra de la Producción de la Nación, Débora Giorgi, que facilite el acceso de los industriales a fuentes de financiamiento que promuevan la inversión. Para el ingeniero Basso, esta es una de las materias pendientes que el Gobierno deberá resolver “a través de la creación de un Banco de Desarrollo o de otro instrumento similar que permita invertir aprovechando utilidades futuras”.
Tanto Basso como la entidad que preside, la Asociación de Fabricantes de Repuestos Motor (Afydrem) y la Federación Argentina de Cámaras de Rectificadores (Facra), tiene buena sintonía con la administración de Cristina Fernández, al punto que esta propició la sanción de un régimen de promoción de autopartes de origen nacional, razón por la cual se descarta que la propuesta de creación de un Banco de Desarrollo tendrá por lo menos una buena acogida.
Según Basso, una herramienta similar al Bandes brasileño, evitará que los industriales argentinos se vean obligados “a contar con reservas contantes y sonantes para afrontar las inversiones que necesitan para mantener su nivel de competitividad, en lugar de utilizar créditos sobre sus utilidades futuras”.
El industrial reconoció que en materia de créditos para la producción se cometieron errores en el pasado pero eso no implica que en el futuro puedan desarrollarse experiencias provechosas como las registradas en países vecinos como Brasil. Incluso puso como ejemplo a la propia FIRA que dio inicio en el año 2001, cuando el país no tenía horizontes. Nosotros estamos convencidos que el trabajo que hacemos sirve”.
“Nos han atendido cada vez que los llamamos y si bien en este tema todavía no hemos obtenido resultados, estamos dispuestos a seguir insistiendo porque sabemos que no podemos abandonar tras tropezar con la primera piedra”, dijo dirigiéndose a la ministra Giorgi, con quien recorrió el Pabellón 5 del predio de Costa Salguero donde se llevó a cabo la exposición.
Finalmente se puso a disposición de la funcionaria nacional para colaborar en la búsqueda de respuestas para las casi 1.300 pymes del sector que están padeciendo dificultades para recuperar y mantener el nivel de actividad.
En particular, hicieron referencia a los 19 Egresados de la Diplomatura en Desarrollo Local y Empleo de Esperanza y todo el Departamento Las Colonias.
En días donde comienzan a ser moneda corriente las noticias sobre egresados de distintas actividades de capacitación, cabe destacar el resultado de una importante actividad, como fue la concreción de la Diplomatura en Desarrollo Local y Empleo, organizada conjuntamente por la Municipalidad de Esperanza a través de la Subsecretaría de la Producción, la Secretaría de Gestión y Participación del Municipio Rafaelino, y la Gerencia de Empleo del Ministerio de Trabajo de la Nación, con la colaboración del ITEC “El Molino”, el ICEDEL, y el Senador Provincial Rubén Pirola.
El funcionario local, Lic. Mauricio R. Caussi, remarcó que “…la actividad permitió sumar a distintas instituciones de la ciudad y el Dpto. Las Colonias, a una lógica que desde hace años se viene dando en otros puntos similares de la provincia, como el caso de Rafaela, o más acá en el tiempo Reconquista, como lo es la de mejorar las capacidades de gestión del entramado institucional a través de la formación de sus recursos humanos”.
Y concluyó que “…la ciudad hoy tiene 8 nuevos profesionales formados especialmente en temas que le permitirán actuar de manera más eficiente como gestores de procesos de desarrollo local, de forma tal de aprovechar las oportunidades económicas y productivas del territorio de manera sustentable”.
Por su parte, el Senador Provincial por el Departamento Las Colonias, CPN Rubén Pirola, destacó especialmente “…la oportunidad que esto significó para las pequeñas comunas del interior del Dpto. Las Colonias, puesto que a los profesionales esperancinos se sumaron 10 profesionales más de Felicia, Sarmiento, Franck, San Jerónimo Norte, y Santo Domingo, que no sólo pudieron abordar diferentes temáticas, como por ejemplo organización y liderazgo, construcción de información, conocimiento del territorio local, formulación y evaluación de proyectos, entre otras, sino que además concluyeron su participación con proyectos concretos, adaptados a las necesidades de su territorio, que podrán ser gestionados con la ayuda del gobierno nacional”.
En la foto, algunos de los egresados y responsables locales de la actividad, en el acto de entrega de certificados. De izquierda a derecha, María Verónica Cardozo (coordinadora de la actividad), Noelia Mendoza, Mario Canteros, Horacio Álamo, Nerina Della Bitta, Mauricio Caussi, Romina Toledo, Gisela Longoni, Eduardo Foos, y Juan Hisgen.
La primera iniciativa destinada a controlar la distribución de publicidad oficial ingresará formalmente hoy al Concejo Municipal.
Según anticipó su autora, la concejala socialista Cecilia Ghione, tiene por finalidad la instrumentación de “un marco normativo que otorgue claridad a la distribución de los fondos públicos destinados a publicidad oficial, estableciendo los objetivos, principios y criterios que deben regir en su asignación, con el fin de transparentar las relaciones entre el gobierno y los medios de comunicación”.
La propuesta responde a la situación registrada hace poco más de treinta días en el Municipalidad, cuando el saliente subsecretario de Comunicación, Elvio Saravia, reconoció que gastó en nueve meses lo correspondiente a todo un año. Para Ghione llegó la hora de poner fin a ese y otro tipo de excesos, como la utilización de los fondos públicos para financiar la campaña del gobierno de turno o predisponer a los medios gráficos, audiovisuales y electrónicos a una línea editorial oficialista. “La publicidad oficial debe ser entendida como un canal de comunicación entre el Estado y la población, y debe estar justificada en la existencia de campañas publicitarias que respondan a necesidades concretas y reales de comunicación. Por eso, se establecen algunos criterios para su distribución”, señala la concejala reelecta.
Además, detalla que la norma “crea un registro de actividades comunicacionales, el que estará constituido por todas aquellas personas físicas y jurídicas que quieran ser adjudicatarios de la pauta oficial”. Asimismo, “incluye artículos en los que se define qué es la publicidad oficial, cuáles son sus principios y los objetivos que debe perseguir la misma”.
La dialéctica puesta aquí: “valor de uso-valor de cambio”, pone el énfasis en este juego de opuestos en que nos vemos enfrentados o se ve enfrentada físicamente la ciudad, como construcción colectiva y las fuerzas en pugna: “racionalidad de mercado” y “racionalidades críticas ”, y en consonancia con ellas cómo se desarrollan los procesos de gestión de nuestras ciudades en casos tan emblemáticos como definir destinos de equipamientos colectivos de carácter público.
Tenemos en nuestra memoria reciente procesos de gestión de hechos urbano-arquitectónicos locales y a nivel país para graficar esta complejidad resolutiva en donde se entretejen por lo general dos lógicas de poder, ambas “hegemónicas”, la hegemonía del poder político de turno y la “hegemonía económica”. Muchas de las veces este conflicto de intereses sobre las ciudades; con suertes diferentes, se hace explicito en hechos físicos, no siempre, sin un costo para lo público en el sentido amplio del término, es decir, un privilegio del oportunismo del interés de lo privado en detrimento de lo público.
El tema central no es cuestionar acciones de gobierno en la gestión de lo público en particular, sino generar un espacio de reflexión, como el ámbito participativo de una ONG, como la “Fundación Territorio”, cuyo objetivo principal es abordar, desarrollar y fortalecer nuevas tecnologías de gestión, participación y democracia. En este caso particular en relación a los equipamientos públicos en la ciudad, de manera que permita un acercamiento del ciudadano común a temas no muy próximos y entendibles como son los aspectos públicos y saber cómo operan diferentes lógicas en nuestras propias ciudades.
Para entender que el proceso no es de ahora, sino que arranca en el último cuarto del siglo XX, más precisamente en la década del ochenta, las denominadas “ciudades globales” -Londres, Nueva York- ya se enfrentaban a retos del capitalismo avanzado, bajo su “racionalidad global – de mercado”. En los noventa, Buenos Aires, como muchas otras ciudades del globo asistían con las reformas neoliberales a desarrollos bajo este tipo de prefiguraciones. Más tarde ciudades del interior del país, como Rosario, Córdoba y Santa Fe, aunque en menor medida, y ahora también Rafaela, se ven relacionadas a procesos de re-territorialización del capital, en sus nuevas lógicas de operación.
Las propias asimetrías del capitalismo avanzado, en sus formas adoptadas en el cono sur del desarrollo y las mega tendencias: economía informacional / global, procesos de Integración económica, desregulación de los mercados, reformas del estado, procesos de privatizaciones y concesiones de servicios públicos, reestructuración organizacional (descentralización-centralización), pusieron y ponen a los territorios en procesos de transformaciones organizativas.
Los efectos negativos más notables para nuestra región son: la desactivación del ferrocarril, los procesos de migración interna, el crecimiento de las grandes ciudades, la desaparición de pueblos, así como la potenciación de aquéllas, que, como Rafaela, por ciertas bases consolidadas en la producción de bienes y servicios, son vistas como atractor de oportunidades.
Cuando nos referimos a proyectos urbano-arquitectónicos de carácter publico en particular, la base de la proyectualidad, es social. Por ello la responsabilidad de una institución que aborda problemas sociales está en brindarle a la sociedad civil no solo respuestas técnicas sino los argumentos para la toma de decisiones que poseen implicaciones políticas y económicas que afectan a la ciudad y que, en definitiva, terminan afectando a todos los ciudadanos.
Sabemos que la “racionalidad de mercado”, imperante se monta sobre al base de la “muerte del proyecto”, es decir de todo plan que prefigure una totalidad racional y socialmente direccionada. Sobre esta base la ausencia de proyectos, de planes y acciones a largo plazo, erosionan todo intento de estrategia que privilegie la participación de la sociedad civil a través de sus instituciones y actores.
Entonces esta dicotomía “hegemonismo político-económico” versus “participación y diseño por la comunidad” quedan expuestos como dos grandes alternativas de acción frente a las demandas de toma decisión política sobre importantes hechos urbano-arquitectónicos así como “paisajes y espacios públicos” que la ciudad deberá definir o que la misma debió definir desde un tiempo a esta parte y no lo está haciendo, o en el mejor de los casos no tiene canales de acción concretos de participación para hacerlo.
La actual Terminal de Ómnibus, ubicada en pleno centro de la ciudad, propone un nuevo desafío de gestión y de construcción de lo público. Un desafío como sociedad civil y políticamente activa. Qué haremos? Qué participación lograremos tener esta vez?
¿Negociaremos a este espacio público como un “valor de cambio”, o por el contrario lo pondremos en valor como un verdadero “valor de uso”?
La ciudad tiene aquí una posibilidad concreta de apropiación, es decir ganar para sí, “para todos”, para su propio desarrollo socio-cultural-tecnológico con miras a los nuevos retos del devenir del siglo XXI.
Por ello en la medida en reflexionemos a partir de alternativas de pensamiento y acción, podremos menguar los efectos no deseados y defender y promover los valores, los espacios públicos, para el desarrollo de la sociedad en su conjunto.
El tiempo y sucesivos espacios de reflexión sobre la acción nos dirán si la sociedad rafaelina y la política local son capaces de hacerlo realidad.
Arq. Hernán OLIVA (UNL)
· Miembro Fundación Territorio – Rafaela
· Titular de ORA- Oficina de Arquitectura
· 2001_ Posgrado en Formulación y Evaluación de Proyectos de Inversión Inmobiliaria” FADU –UNL.
· 2003 _ Posgrado en Paisaje y Espacio Público FADU – UNL.
· Actual _ Lic. en Tecnología Educativa (UTN- FRSF).