La Subsecretaría de la Producción de la Municipalidad de Esperanza y el CICAE, con la coordinación del Instituto Tecnológico “El Molino”, han puesto en marcha un programa de capacitación y asistencia técnica destinado a las Pymes de la ciudad, con la finalidad de brindarles herramientas que permitan mejorar su competitividad.
Dicho programa se ha iniciado con una serie de cursos de capacitación, en articulación con el Ministerio de la Producción de la Provincia de Santa Fe en el mes de octubre. El mismo contó con 5 módulos:
1. Contención de los Recursos Humanos y prevención de conflictos.
2. El liderazgo en épocas de crisis.
3. Medición de los resultados en situación de incertidumbre.
4. Finanzas de corto y largo plazo. Análisis de la situación financiera.
5. El mercado y la reformulación de las políticas de venta.
Los temas abordados apuntaron a brindar herramientas de utilidad para afrontar el difícil momento que atraviesa la economía regional y nacional, intentando apalear sus efectos y permitiendo mantener la competitividad de la Pymes.
Por otro lado, técnicos del Itec, de la Subsecretaría de la Producción y del CICAE, con el apoyo del Programa de Competitividad del BID, han comenzado a realizar visitas a empresas con la finalidad de conocerlas y relevar necesidades de capacitación, asistencia técnica específica y necesidades de financiamiento, con el fin de adaptar la oferta de formación a la demanda de los diferentes sectores productivos de Esperanza, colaborar con las empresas en la búsqueda de alternativas de financiamiento para sus proyectos, así como también, diseñar nuevos servicios para lo que resta del año y fundamentalmente el próximo.
Se trata de Fortalecerme, una iniciativa que facilita nuevos créditos para pequeños emprendimientos de la Ciudad de Esperanza, que tengan un perfil novedoso, asociativo, y/o con impacto social particular.
La Subsecretaría de la Producción de la Municipalidad de Esperanza pone en conocimiento de todos los emprendedores y micro y pequeños empresarios de la ciudad, que a partir del día de la fecha se comenzarán a recibir nuevos proyectos enfocados a emprendimientos que requieran financiamiento y puedan ser beneficiados en el marco de un nuevo programa denominado Fortalecerme (Programa de Fortalecimiento a Emprendimientos de la Ciudad de Esperanza).
Según expresó el Lic. Mauricio R. Caussi, Subsecretario de la Producción del Municipio local, “…esta iniciativa surge tras haber logrado la reconversión de los fondos del Programa REDES, por un monto de $250.000, el cual está siendo destinado en parte a apoyar al sector apícola con $49.000 para obras de infraestructura fundamentales para el adecuado funcionamiento de la sala de extracción de miel, mientras que con los fondos restantes se propuso apoyar emprendimientos individuales y sustentables de la economía social. En este marco surge Fortalecerme”
El otorgamiento de estos créditos productivos tendrá la misma metodología que el Programa de Créditos Municipales, la cual fue actualizada y ha demostrado un correcto funcionamiento desde comienzos de 2008. La nueva herramienta financiará proyectos sustentables por un monto máximo de hasta $6.000, con un interés del 1% mensual, con hasta 30 meses para amortizarlo, y un plazo de gracia máximo, siempre que se justifique, de 3 meses.
A su vez, el funcionario local destacó que “…el diseño de esta nueva herramienta contempló la necesidad de complementariedad con el Programa de Créditos Municipales (Promusem, Promuso, Promucadi) en marcha. En tal sentido, a la priorización que se realiza de proyectos de transformación en este último, ahora la nueva herramienta permitirá ampliar la oferta creditica con recursos propios para proyectos del rubro comercio y servicios, que además de demostrar su sustentabilidad, tengan un perfil novedoso (rubro, forma de llevarlo a cabo, mercado a atender, etc.), que contemple esfuerzos asociativos, o bien con impacto social especial”.
A continuación, se detalla el Cronograma previsto para la segunda entrega:
1) Apertura y entrega de formulario para presentación de proyecto: a partir del 4 de noviembre de 2009 se podrán presentar, en la Subsecretaría de la Producción, proyectos para ser evaluados para acceder a los beneficios de Fortalecer-me. Para ello deberán retirar previamente los formularios correspondientes.
2) Presentación de Proyectos: los proyectos se recibirán en la SSP desde el 4 hasta 27 de noviembre.
3) Evaluación de proyectos: la evaluación de los mismos estará a cargo del equipo técnico de la Subsecretaría de la Producción.
4) Entrega de créditos: programada para mediados del mes de febrero de 2010.
5) Capacitación: está prevista la realización de un curso de capacitación para dotar de herramientas de gestión a los microemprendedores que sean beneficiados. Se prevé su realización para mediados del mes de diciembre.
Para mayor información, los interesados, podrán tomar contacto con el Lic. Luciano Fernández o con el Tec. Eduardo Foos; Subsecretaría de la Producción; TE.03496-420009 – int.123; E-Mail: desaespe@esperanza.gov.ar
La dialéctica puesta aquí: “valor de uso-valor de cambio”, pone el énfasis en este juego de opuestos en que nos vemos enfrentados o se ve enfrentada físicamente la ciudad, como construcción colectiva y las fuerzas en pugna: “racionalidad de mercado” y “racionalidades críticas ”, y en consonancia con ellas cómo se desarrollan los procesos de gestión de nuestras ciudades en casos tan emblemáticos como definir destinos de equipamientos colectivos de carácter público.
Tenemos en nuestra memoria reciente procesos de gestión de hechos urbano-arquitectónicos locales y a nivel país para graficar esta complejidad resolutiva en donde se entretejen por lo general dos lógicas de poder, ambas “hegemónicas”, la hegemonía del poder político de turno y la “hegemonía económica”. Muchas de las veces este conflicto de intereses sobre las ciudades; con suertes diferentes, se hace explicito en hechos físicos, no siempre, sin un costo para lo público en el sentido amplio del término, es decir, un privilegio del oportunismo del interés de lo privado en detrimento de lo público.
El tema central no es cuestionar acciones de gobierno en la gestión de lo público en particular, sino generar un espacio de reflexión, como el ámbito participativo de una ONG, como la “Fundación Territorio”, cuyo objetivo principal es abordar, desarrollar y fortalecer nuevas tecnologías de gestión, participación y democracia. En este caso particular en relación a los equipamientos públicos en la ciudad, de manera que permita un acercamiento del ciudadano común a temas no muy próximos y entendibles como son los aspectos públicos y saber cómo operan diferentes lógicas en nuestras propias ciudades.
Para entender que el proceso no es de ahora, sino que arranca en el último cuarto del siglo XX, más precisamente en la década del ochenta, las denominadas “ciudades globales” -Londres, Nueva York- ya se enfrentaban a retos del capitalismo avanzado, bajo su “racionalidad global – de mercado”. En los noventa, Buenos Aires, como muchas otras ciudades del globo asistían con las reformas neoliberales a desarrollos bajo este tipo de prefiguraciones. Más tarde ciudades del interior del país, como Rosario, Córdoba y Santa Fe, aunque en menor medida, y ahora también Rafaela, se ven relacionadas a procesos de re-territorialización del capital, en sus nuevas lógicas de operación.
Las propias asimetrías del capitalismo avanzado, en sus formas adoptadas en el cono sur del desarrollo y las mega tendencias: economía informacional / global, procesos de Integración económica, desregulación de los mercados, reformas del estado, procesos de privatizaciones y concesiones de servicios públicos, reestructuración organizacional (descentralización-centralización), pusieron y ponen a los territorios en procesos de transformaciones organizativas.
Los efectos negativos más notables para nuestra región son: la desactivación del ferrocarril, los procesos de migración interna, el crecimiento de las grandes ciudades, la desaparición de pueblos, así como la potenciación de aquéllas, que, como Rafaela, por ciertas bases consolidadas en la producción de bienes y servicios, son vistas como atractor de oportunidades.
Cuando nos referimos a proyectos urbano-arquitectónicos de carácter publico en particular, la base de la proyectualidad, es social. Por ello la responsabilidad de una institución que aborda problemas sociales está en brindarle a la sociedad civil no solo respuestas técnicas sino los argumentos para la toma de decisiones que poseen implicaciones políticas y económicas que afectan a la ciudad y que, en definitiva, terminan afectando a todos los ciudadanos.
Sabemos que la “racionalidad de mercado”, imperante se monta sobre al base de la “muerte del proyecto”, es decir de todo plan que prefigure una totalidad racional y socialmente direccionada. Sobre esta base la ausencia de proyectos, de planes y acciones a largo plazo, erosionan todo intento de estrategia que privilegie la participación de la sociedad civil a través de sus instituciones y actores.
Entonces esta dicotomía “hegemonismo político-económico” versus “participación y diseño por la comunidad” quedan expuestos como dos grandes alternativas de acción frente a las demandas de toma decisión política sobre importantes hechos urbano-arquitectónicos así como “paisajes y espacios públicos” que la ciudad deberá definir o que la misma debió definir desde un tiempo a esta parte y no lo está haciendo, o en el mejor de los casos no tiene canales de acción concretos de participación para hacerlo.
La actual Terminal de Ómnibus, ubicada en pleno centro de la ciudad, propone un nuevo desafío de gestión y de construcción de lo público. Un desafío como sociedad civil y políticamente activa. Qué haremos? Qué participación lograremos tener esta vez?
¿Negociaremos a este espacio público como un “valor de cambio”, o por el contrario lo pondremos en valor como un verdadero “valor de uso”?
La ciudad tiene aquí una posibilidad concreta de apropiación, es decir ganar para sí, “para todos”, para su propio desarrollo socio-cultural-tecnológico con miras a los nuevos retos del devenir del siglo XXI.
Por ello en la medida en reflexionemos a partir de alternativas de pensamiento y acción, podremos menguar los efectos no deseados y defender y promover los valores, los espacios públicos, para el desarrollo de la sociedad en su conjunto.
El tiempo y sucesivos espacios de reflexión sobre la acción nos dirán si la sociedad rafaelina y la política local son capaces de hacerlo realidad.
Arq. Hernán OLIVA (UNL)
· Miembro Fundación Territorio – Rafaela
· Titular de ORA- Oficina de Arquitectura
· 2001_ Posgrado en Formulación y Evaluación de Proyectos de Inversión Inmobiliaria” FADU –UNL.
· 2003 _ Posgrado en Paisaje y Espacio Público FADU – UNL.
· Actual _ Lic. en Tecnología Educativa (UTN- FRSF).